Quienes son los Maronitas?

¿Quienes son los maronitas?

Los maronitas, es un pueblo descendiente etnica y biológicamente del
pueblo Fenicio-Kananí, eran originalmente cristianos agrupados en torno
a San Marón, personaje que vivió cerca de Antioquía.
En aquellos
tiempos la iglesia estaba dividida por cuestiones teológicas referidas
a la naturaleza de Cristo: unos afirmaban que el hombre Jesús era Dios,
otros sólo reconocían su humanidad; unos veían en el dos voluntades,
otros sólo una. La división atravesaba las ciudades, las aldeas e
incluso las familias. Marón quiso mantenerse al margen de la polémica y
se fue a vivir a la montaña.

Es así que los Maronitas son los cristianos católicos orientales que
deben su nombre a San Marón, santo hombre, rígido defensor de la fe
católica en Oriente
, monje modelo cuyo
ejemplo siguieron numerosos discípulos, un apóstol que la Providencia
de Dios eligió para confirmar a los vacilantes en su fe y para
organizar el núcleo principal de la nación maronita que será baluarte
de la lucha en favor de la fe y en beneficio del triunfo de la verdad
sobre la mentira y de la libertad contra la opresión. Marón vivió en el
siglo IV, en las cercanías de Antioquía, donde trabó relaciones de
amistad con grandes figuras como San Basilio y San Juan Crisóstomo y
otros ilustres Doctores de la Iglesia. De joven, siguiendo las
enseñanzas del Divino Maestro, dejó su familia, sus bienes y fue a
buscar la calma en una montaña, entregándose a la oración la
contemplación y el trabajo. Dios le otorgó el don de los milagros,
sanando las enfermedades del cuerpo y del espíritu y sus prodigios
llegaron a proyectarse en lejanos países.

Muchos jóvenes siguieron su ejemplo, imitando sus virtudes y
procurándolo para escuchar sus enseñanzas y adoptar su espiritualidad.
Fueron llamados “discípulos de San Marón” y después de su muerte,
ocurrida en el año 410, crecieron mucho, y formaron el “Convento de San
Marón” que cobijaba a numerosos monjes que se dedicaron a luchar con
heroísmo contra los errores doctrinales de su época. En el año 517, los
cristianos monofisitas que no aceptaron la fe católica definida en el
Concilio Ecuménico de Calcedonia (a.451), mataron a 350 miembros de
ellos que son conocidos como ” Mártires, discípulos de San Marón”. El
Papa Hermes IV reconoció su martirio y así quedó sellada la fe maronita
con su sangre.

Al pueblo que en el Patriarcado de Antioquía siguió la orientación
religiosa de San Marón y sus discípulos, se les aplicó el nombre de
“Maronitas”. En el siglo VII, por ocasión de la invasión árabe, los
maronitas para escapar a la opresión de los conquistadores, tomaron la
fuga y se refugiaron en los montes y los valles del Líbano donde
formaron la Iglesia Maronita
, bajo el liderazgo de San Juan Marón, un
monje discípulo de San Marón, reconocido por el Papa como Primer
Patriarca Maronita de Antioquía y de todo el Oriente. Hasta hoy, los
maronitas tienen un Patriarca que lleva junto a su propio nombre, el
nombre de Pedro, el Apóstol de Cristo, primer Obispo de Antioquía y más
tarde, primer Obispo de Roma, Vicario de Cristo, Papa de la Iglesia
Universal. Actualmente el Patriarca maronita se llama Nasrala Butros
Sfeir, y al mismo tiempo es Cardenal de la Iglesia Católica que puede
ser elegido Papa.

Los maronitas no, son, pues, una secta cristiana, ni una religión
misteriosa, ni una Iglesia disidente, sino una nación católica, un
pueblo de origen definido, una Iglesia particular que tiene un destino
providencial en el desarrollo de su historia y en la mística de sus
santos.

La Iglesia Maronita pertenece al rito Siriaco-Araméo que ha heredado y
guardado las tradiciones de las primitivas comunidades cristianas de
Jerusalén y Antioquía.
Los maronitas se sienten orgullosos de pertenecer al Patriarcado de
Antioquía, cuyo rito y liturgia datan de la época de los Apóstoles.

Desde que los Apóstoles pasaron por Líbano en su camino a Jerusalén ,
desde Antioquía y de regreso, fundaron la primera iglesia en Líbano. Se
dice, que El Apóstol Pedro, en persona, participó en la cristianización
del pueblo libanés. Desde entonces, se mantienen fieles a la primera
predicación, incluso, en las campañas de persecución, que se remontan
al tiempo de los romanos.

Como Jesús mandó a sus Apóstoles para que fueran a evangelizar todas
las naciones e hicieran discípulos, la naciente Iglesia creció y se
extendió fuera de Jerusalén. Experimentó otras tradiciones, culturas,
costumbres, idiomas, formas de arte, arquitectura y música. El oriente
y el occidente cristianos expresan las mismas verdades fundamentales de
su Fe católica en formas diversas, singulares y con distintos adornos.
La Iglesia no es lo mismo que un rito. Dentro de la Iglesia católica
existen 22 iglesias autónomas, cada una de las cuales sigue su propio
rito. Todas tienen 3 elementos básicos: La Fe y el dogma Apostólico,
Los misterios o Sacramentos y la Unidad en torno al Papa.
Un rito es la liturgia única, la teología, la espiritualidad y el
derecho, caracterizados por su propia influencia cultural, lingüística
y de tradición.

LOS MARONITAS Y ROMA

 Si el mundo ignora la lucha de los maronitas contra el error y si
los discípulos de San Marón llegasen alguna vez a dudar de su
identidad, o si los adversarios tratan de denigrar el papel importante
que los maronitas juegan en la vida de la Iglesia, los Papas de Roma,
sin embargo, han prestado con sus bondadosas palabras un valioso
testimonio que llena de orgullo y de satisfacción a los hijos de San
Marón:

Así León X, escribía, en 1515, al Patriarca maronita : ” conviene
que alabemos y bendigamos la divina clemencia, porque entre las
naciones orientales infieles y en los campos del error, haya el
Altísimo querido que sean los maronitas casi rosas entre espinos”.
Clemente XII en 1735 , califica a la nación maronita de “Rosa entre las
espinas, de roca solidísima contra la cual se rompen las furias de la
infidelidad y de las herejías”. Y San Pío X, entre otras palabras,
dice, hablando de los maronitas : ” Amamos a todos los cristianos del
Oriente, pero los Maronitas ocupan un lugar especial en nuestro corazón
porque han sido en todo tiempo la alegría de la Iglesia y el consuelo
del Papado…, la fe católica está arraigada en el corazón de los
Maronitas como los muy antiguos cedros están hincados por sus potentes
raíces en las altas montañas de su patria”. No es necesario extenderse
más sobre este sublime aprecio de los Papas a los Maronitas y es muy
elocuente la actitud de los últimos Pontífices que convivieron con los
recientes dramas que afectaron a los maronitas en la última guerra que
castigó cruelmente durante 17 años al Líbano. Las palabras, los gestos
, la preocupación casi diaria y la manifestación continua del afecto
más puro y sincero del actual papa Juan Pablo II hacia el Líbano, han
sido un suave bálsamo para las heridas del pueblo maronita y una fuerte
dosis de esperanza para los hijos de San Marón en su ardua lucha por
una digna supervivencia .Y la convocación, recientemente, a una
Asamblea especial del Sínodo de los Obispos dedicado al Líbano, como
también, la visita del Sumo Pontífice a la tierra de los fenicios, no
fue sino una prueba a más del amor que tiene el Papa por los cristianos
del Líbano, en general, y particularmente por el destino de la Iglesia
Maronita en aquel país.

 LOS MARONITAS Y EL LIBANO 

Perseguidos por causa de su fe, los maronitas se refugiaron en el
Líbano, encontrando en él una tierra de libertad y con el espíritu
tenaz transformaron su árido suelo en un floreciente y fecundo vergel.

Su historia se identificó con la historia del Líbano y no será extraño
verlos defender su patria con valentía, sangre y heroísmo. Jamás el
Líbano, único baluarte del cristianismo en oriente, se dejó avasallar
por sus enemigos, gracias a la lucha de los maronitas y sus hermanos
libaneses
:”Toda la Siria, escribía Jaled el conquistador árabe, cayó
como un camello, el Líbano solo quedó erguido”. ¡Solo Dios sabe cuanta
sangre vertió la nación maronita en esas luchas de exterminio que
acompañaron su 13 siglos de caro fue el precio que pagó la nación
maronita por causa de la ayuda que prestaron sus fuerzas a los
cruzados, en su marcha al santo Sepulcro. Finiquitada la conquista
europea, todo el odio de sus enemigos cayó sobre el Líbano,
ensangrentando sus campos y arrasando su territorio. Esta historia
dolorosa no se cerraba sino a cortes intervalos de tiempo, para volver
a abrirse más triste y verter más sangre mártir. Tales fueron las
matanzas feroces de los años 1834, 1845, 1860, 1914, 1920, 1925 y
últimamente en la guerra de 17 años que comenzó el 13 de abril 1975.

 Inútil continuar a deplorar los tristes y dramáticos episodios que
ya son patrimonio de la historia; pero es necesario advertir que los
maronitas se sienten responsables de la vida o de la muerte del Líbano,
único territorio donde se sienten dueños de su destino y donde radica
la Iglesia madre que organiza su rito y que vela por la integridad de
su fe y la sanidad de sus tradiciones.
Como es Roma para los católicos,
Armenia para el pueblo armenio, Palestina para los palestinos e Israel
para el pueblo judío, así es el Líbano para los maronitas. Sin una
tierra no se puede asegurar una existencia permanente y digna, y sin el
Líbano el maronita se siente desamparado, desorientado y errante. Pero
al mismo tiempo los maronitas son conscientes de que no son ellos los
únicos dueños de la tierra de los Cedros, por esto siempre extienden
sus manos y abren sus corazones a todos los habitantes que integran el
territorio libanés para juntos construir un Líbano libre, unido y
soberano, donde el perseguido encuentra un refugio seguro y donde
existen pacíficamente las diversas comunidades que profesan distintas
creencias y siguen diferentes ideologías.

Así pues, no todo libanés es maronita, tampoco cada maronita es
libanés, pero sí, todos los maronitas deben defender la soberanía del
Líbano, si quieren ser solidarios con su Iglesia madre y sentirse como
miembros de una única familia que tiene sus raíces en el Líbano.

Las principales comunidades maronitas están hoy en Siria y Líbano,
aunque dado que ha sido una comunidad propensa a la emigración, hay
numerosos maronitas también en Australia, Francia, Estados Unidos,
Brasil, México y Argentina.

San Charbel Makhlouf   

Nuestro santo nació en Beqakafra, pueblo situado a 140 Kms. De la capital del Líbano, Beirut, un día
8 de mayo del año de 1828; quinto hijo de los Antun Makhlouf y Brigitte Chidiac,
piadosa familia de campesinos. Ocho día después de su nacimiento, recibió el
bautismo, en la iglesia de Ntra. Sra. en el pueblo, imponiéndole sus padres el
nombre de YUSEF. (José) Sus primeros años transcurrieron en paz y tranquilidad,
rodeado de su familia y sobre todo de la insigne devoción de su madre, quien
toda su vida practicó de  palabra y obra su fe religiosa, dando ejemplo a sus
hijos que crecieron, así en el santo temor de Dios. A los tres años, el padre
de Yusef fue requerido por el ejercito turco, que guerreaba en ese momento
contra las tropas egipcias. Su padre muere de regreso a casa y su madre pasado
un tiempo vuelve a contraer matrimonio con un hombre devoto y bueno, quien
eventualmente recibirá la Orden Sacerdotal. Yusef ayudó siempre a su padrastro
en todas las ceremonias religiosas, notándose en El desde un principio un raro
ascetismo e inclinación a la vida de oración.
INFANCIA

Yusef aprendió las
primeras letras en la escuela Parroquial del pueblo, pequeña habitación
contigua a la iglesia. A la edad de 14 años se dedicaba a cuidar un rebaño de
ovejas cerca de la casa paterna; de este tiempo datan sus primeras experiencias
serias en cuanto a la oración, se retiraba constantemente a una cueva que
había descubierto cerca de los pastizales, y ahí pasaba largas horas de
meditación, recibiendo muchas veces las burlas de otros muchachos pastores de
la región. Aparte de su padrastro (sacerdote), Yusef tenía dos tíos de parte
de su madre que eran ermitaños pertenecientes a la Orden Libanesa Maronita, a
quienes acudía con frecuencia, pasando largas horas de conversación,
referentes a la vocación religiosa y en especial al monacato, que cada vez se
hace más significativo para Él.

LA VOCACIÓN
A la edad de 20 años, Yusef es
todo un hombre, sostén de su casa, él sabe que pronto deberá contraer
matrimonio, sin embargo, se resiste a la idea y tras un periodo de tres años de
espera, en los cuales había llegado a escuchar la voz de Dios "Deja todo,
ven y sígueme" se decide, y en efecto, sin despedirse de nadie, ni de su
mamá, una mañana del año de 1851 se dirige al convento de Ntra. Sra. de
Mayfouq, donde será recibido como Postulante y luego como Novicio, llevando una
vida ejemplar desde el primer momento, sobretodo en lo referente a la obediencia.
Es precisamente cuando Yusef toma el hábito de novicio, cuando renunció a su
nombre original escogiendo el de su consagración: CHARBEL.
ESTUDIOS PARA
SACERDOTE
Pasado un tiempo le enviaron al Convento de Annaya, en donde profesó
los Votos Perpetuos como monje en 1853. Inmediatamente después, la obediencia
le llevó al Monasterio de San Cyprianos de Kfifen (nombre del pueblo), donde
realizó sus estudios de filosofía y teología, llevando una vida ejemplar en
cuanto a la observancia de la Regla de su orden. Fue ordenado sacerdote el 23 de
julio de 1859 de manos de Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo
Massad, en la residencia patriarcal de Bkerke. Al poco tiempo de ordenado, el P.
Charbel regresó al Monasterio de Annaya por orden de sus superiores. Ahí pasó
largos años, siempre, como ejemplo de todos sus hermanos de la Orden Libanesa
Maronita, y en las más diversas actividades, que incluyeron: el apostolado, el
cuidado de enfermos, el pastoreo de almas y el trabajo manual (cuanto más
humilde mejor).
El ERMITAÑO

Así transcurrió su vida en comunidad. Sin
embargo, el anhelaba fervientemente el ser ermitaño, para ello pidió
autorización al Superior, quien viendo que Dios estaba con Él redactó la
autorización solicitada el 13 de febrero de 1875. Desde este momento hasta el
día de su muerte ocurrida la víspera de Navidad del año de 1898. En la ermita
de los Santos Pedro y Pablo, el P. Charbel se dedicó al coloquio intimo con
Dios, perfeccionándose en las virtudes, en la ascésis, en la santidad heroica,
en el trabajo manual y en el cultivo de la tierra, en la oración (Liturgia de
las Horas, 7 veces al día), y en la mortificación de comer una vez al día y
llevar silicio. El P. Charbel alcanzó celebridad después de su muerte,
principiando por el prodigio de su cuerpo incorrupto, que sudaba sangre, por
prodigios de luz observados y constatados, no sólo por miembros de su orden,
sino por el pueblo que empezó a venerarle como a Santo, aún cuando la
jerarquía y los superiores habían prohibido su culto, mientras la Iglesia no
pronunciara su veredicto.
BEATIFICACIÓN Y CANONIZACIÓN
Andando el tiempo, y en
vista de los milagros que hacía y del culto de que era objeto, el P. Superior
General Ignacio Dagher se dirigió a Roma en 1925 para solicitar de S.S. el Papa
Pío XI la apertura del proceso de beatificación del ermitaño P. Charbel.
Durante la clausura del Concilio Vaticano II., el 5 de Diciembre de 1965, el
Papa Paulo IV, le beatificó, con las siguientes palabras: " un ermitaño
de la montaña libanesa está inscrito en el número de los Bienaventurados…
un nuevo miembro de santidad monástica enriquece con su ejemplo y con su
intercesión a todo el pueblo cristiano. El puede hacernos entender en un mundo
fascinado por el confort y la riqueza, el gran valor de la pobreza, de la
penitencia y del ascetismo, para liberar el alma en su ascensión a Dios" .

El 9 de octubre de 1977 durante el Sínodo Mundial de Obispos, el mismo Papa
canonizó al beato Charbel, elevándolo a los altares con la siguiente formula:
" en honor de la Santa e Individua Trinidad para exaltación de la fe
católica y promoción de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor
Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, y nuestra, después
de madura deliberación y tras implorar intensamente la ayuda divina…
decretamos y definimos que el beato Charbel Majluf es SANTO, y lo inscribimos en
el catálogo de los santos, estableciendo que sea venerado como santo con
piadosa devoción en toda la iglesia. En el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu santo."

Enamorado de la Eucaristía y de la Santísima Virgen
María, San Charbel modelo y ejemplo de vida consagrada, es llamado El último
de los Grandes Ermitaños.
Sus milagros son múltiples y todo aquel que se
acerca a su poderosa intercesión, no queda defraudado, recibiendo siempre el
beneficio de la Gracia y quedando curado de cuerpo y alma.

"El justo
florecerá, como una palmera, se alzará como un Cedro de Líbano. Plantado en
la Casa del señor." (Sal. 91(92) 13-14)

LOS MILAGROS

En vida Santo Charbel no ha cumplido numerosos milagros, aunque
era un hombre de gran fe y espiritualidad, y muchas personas lo llevaban en su
ermita para pedir rezos y obtener gracias.

Charbel era un monje oriental y
ermitaño, seguía la tradición de los padres de el desierto y como tal
rechazaba el contacto con la gente para estar en la soledad, y después se decia
que no había puesto en practica la ocasión de cumplir milagros.
Queremos
recordar un episodio prodigiosos del cual han sido testimonios su cofrade y sus
pasados antes de retirarse de su ermita.
Una tarde Charbel tardo en regresar a
su convento y no había llegado a tiempo para  hacerle entregar el aceite para su
lámpara, y el fraile dispensador para castigarlo de esta falta, fue rechazado
de hacerle la entrega después del horario prescrito.
El Padre Charbel regreso a
su celda y casualmente el dispensador noto que a pesar de la hora la ventana
estaba iluminada. Llamo después al superior y con este vio que el santo con la
linterna encendida estaba leyendo el breviario. El superior reprocho a Santo
Charbel por la infracción de la regla, diciendo el, ¿por qué tenéis la
linterna encendida a esta hora?¿No habéis hecho el voto de pobreza? El Padre
Charbel se postro de rodilla y pidió perdón al Superior, respondió que
durante el día no había tenido tiempo de leer el oficio y que lo hacia ahora.
A ese punto, que le dispensador dijo que el no le había dado el aceite, y el
superior interrogo a Charbel a propósito parta saber de donde había conseguido
el combustible y este después de las muchas insistencias dijo que os había
puesto un poco de agua.
El Superior que creía tan solo a lo que veian sus ojos,
toma la linterna con la mano, que inmediatamente apagada, la abrió y derramo el
contenido sobre el suelo y a la luz de una candela constató que era agua. El
Superior permaneció interdicto y saliendo de la celda entre el espanto, dijo:
rezen por mí.
Contrariamente en cuanto sucede normalmente, la fama de santidad
de Charbel se manifiesta después de su muerte. Sus restos mortales fueron
sepultados en el cementerio de Anaya, donde descansa todavía. Aquí ha sido
edificado también un santuario en su honor. Algunas personas en las casas
cercanas, comenzaron a ver una luz que salía del lugar de la sepultura del
Santo Charbel, la noticia empezó a difundirse y con ello las primeras
afirmaciones de su santidad, hasta que el superior se fue en persona a las casas
cercanas donde constato la existencia de esta luz misteriosa
.
A tal punto que
los frailes decidieron de abrir la tumba y hallaron el cuerpo de Charbel
cubierto de moho e integro, no obstante había pasado 4 meses de la muerte y del
mismo salía una sustancia blancuzca mixta y sangre, que ningún medico en
épocas sucesivas ha conseguido de dar explicaciones y catalogar.
Tal fenómeno
esta presente también en nuestros días. Ya que la fama de la santidad de
Charbel era notablemente difuso, y también por el temor de que el cuerpo
pudiera ser robado, cosa frecuente en aquella época, los monjes decidieron de
transferir los restos mortales a un lugar mas seguro y secreto, también para
evitar que fuera objeto de devoción por parte del fiel.
Es conocido para la
iglesia que manifestaciones semejantes son insuficientes para establecer la
santidad, porque ella se basa sobre las obras que el Santo ha hecho en vida y si
estas pudieran ser un valido ejemplo para el futuro. Visto de todos modos la
creciente fama de santidad del Padre Charbel y los númerosos milagros que le
vienen atribuido. En el 1926 el Patriarca maronita presento a Roma la
documentación necesaria para empezar una causa de beatificación.
Los milagros
validos para la beatificacion miran de nuevo la curación prodigiosa de Sor
Marie-Abel Kamari de la congregación del Sagrado corazon, afectada de una
ulcera muy grave, que sano instantáneamente el 12 de Julio de 1950, mientras
estaba rezando sobre la tumba del Santo y el otro milagro mira de nuevo un
cierto Iskandar Nalm Obeid, de Baabdate que en el 1937, tenia perdido el uso de
un ojo y estaba perdiendo tambien el otro, recupero la vista mientras estaba
rezando en Anaya, sobre la tumba de Santo Charbel.
Para la santificación fue
presentado una prodigiosa curación de Myriam Aouad, de Mammana, afectada de un
cáncer incurable en la garganta, había sanado en 1967. Numerosos son los
milagros, las gracias, los hechos prodigiosos atribuidos a la intersección del
Padre Charbel, en el registro que esta conservado en el convento de Anaya, se
recogen centenares de relatos. Además de los millares de cartas procedentes de
todo el mundo que testimonian las gracias recibidas de los fieles y no solos los
cristianos, también los musulmanes.

De todo esto se quiere recordar tan solo un
relato que nos parece particularmente significativo, porque es autenticado de la
secta musulmana de los drusos. Una muchacha cierta Hosn Mohair había nacido con
una pierna de 5 o 6 cms más corta que la otra pierna, y esta imperfección la
hacia cojear, un día llego a Anaya y se devolvió llevando a casa agua bendita
y tierra que había recogido cerca de la tumba del Santo y con estas comenzó a
friccionar la pierna defectuosa, los familiares no viendo mejoria con el tiempo,
buscaban de disuadirla pero la muchacha con una fe inquebrantable continuo, la
pierna alcanzo la misma longitud de la otra pierna, que le permitió caminar
normalmente, los notables del pueblo druso, que la conocían personalmente,
otorgaron en 1950 las declaraciones jurares al atestiguar el hecho prodigioso.

NOVENA A SAN CHARBEL

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

PADRE NUESTRO

Padre nuestro, que estás en los cielos Santificado sea tu nombre. Venga a
nosotros tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros
perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y
líbranos del mal. Porque tuyo es el reina, tuyo el poder y la gloria por
siempre. Amén.

AVE MARÍA

Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor está contigo, bendita
eres entre todas las mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.
Padre Nuestro y Ave María (3 veces) y Gloria

ACTO DE CONTRICIÓN.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, me pesa de todo corazón de
haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo,
porque te ofendí a Ti, que eres tan bueno, y que tanto me amas y a quien yo
quiero amar sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia enmendarme
y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia.
Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amen.
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en un principio, es
ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén

Oración del Perdón
Proemio

Adoración, gloria, y acción de gracias a nuestro amado Salvador Jesucristo,
que concedió a su elegido San Charbel, celebrar la Eucaristía durante treinta
y nueve años de vida sacerdotal, haciendo de ella el centro su vida, elevando a
Ti a su País, a su Orden, a la Iglesia Universal, y a toda la humanidad.
Al Dios bondadoso a quien se debe toda gloria y honor en este día y en todos
los días de nuestra vida, por los siglos de los siglos. Amén

Sedro: (Cuerpo de la oración)

¡Oh! Cristo, Dios nuestro, que llamaste a San Charbel a vivir el misterio de tu
Pasión y Muerte en la Cruz, y lo elevaste a Ti la noche del memorial de tu
nacimiento en la tierra y de su nacimiento contigo en el cielo, quisiste con
esto, Señor, que hubiera en la tierra una inmensa semejanza entre tu vida y la
suya, de manera que:
  • Como Tú, Señor, San Charbel nació humilde y pobre en Beqaa-Kafra, aldea
    libanesa parecida a Belén;
  • Como Tú, vivió del trabajo de sus manos en su casa y en los conventos de la
    Orden Libanesa Maronita;
  • Como Tú, se retiró a la soledad de la ermita, como te
    retiraste al desierto para orar, ayunar, sufrir las tentaciones y triunfar;
  • Como Tú, cargó la cruz de la vida ascética de penitencia, de mortificación,
    y del dolor del silicio, ofreciendo su vida en la Eucaristía, holocausto
    agradable al Padre Celestial;
  • Como Tú, fue bajado del calvario de la vida eremítica y sepultado envuelto
    en su habito religioso, en el cementerio del convento de Annaya;
  • Como Tú, que de tu costado traspasado por La lanza, salió sangre y agua,
    participó, así, al trasudar su cuerpo sangre y agua, durante 65 años.
  • Como resplandeció Tu sepulcro con la luz de tu gloriosa resurrección, así
    en su tumba resplandeció una luz milagrosa.
  • Por Tu intercesión, cura muchos enfermos que acuden a su tumba, venidos de
    todas partes del mundo.
Y como San Pedro proclamó Tu resurrección, así tu Vicario el Papa Paulo VI lo
declaró Santo de la Iglesia Universal, en presencia de gran cantidad de fieles
venidos de todo el mundo.
Por eso, con la fragancia de este incienso que te presentamos, concédenos,
Señor, rezar la misma oración que San Charbel repetía todos los días al
celebrar la Eucaristía, como testimonio de su profunda unión contigo: "Señor,
has unido tu divinidad con nuestra humanidad, y nuestra humanidad con tu
divinidad, tu vida con nuestra vida mortal, y nuestra vida mortal con tu vida
divina. Tomaste lo nuestro y nos diste lo tuyo, para vida y salvación de todos".
A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos.
Amén

Primera forma:
Oración diaria en honor de San Charbel

Oh Dios de bondad, de misericordia y de ternura, me prosterno delante de Ti e Te
dirijo desde el fondo de mi corazón una oración de acción de gracias por todo
lo que me concediste por intercesión de San Charbel el bienamado.
Estoy muy agradecido, Oh milagroso San Charbel. No puedo encontrar las palabras
adecuadas para expresar mi gratitud por todos tus beneficios. Ayúdame siempre a
ser digno de las gracias de Dios, y merecer, así, tu protección. Amén

Segunda forma:
Oración diaria en honor de San Charbel

Oh Dios infinitamente Santo y Glorificado por tus Santos, tu que inspiraste al
santo monje y ermitaño Charbel a vivir y a morir en perfecta semejanza con
Jesús , otorgándole la fuerza de separarse del mundo a fin de hacer triunfar,
en su ermita el heroísmo de las virtudes monásticas: la pobreza, la obediencia
y la castidad, Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y de servirte
siguiendo su ejemplo.
Oh! Señor Todopoderoso, que manifiestas el poder de la intercesión de San
Charbel con numerosas milagros y favores, concédenos la gracia …….. que
nosotros te imploramos por su intercesión. Amén.

Estas oraciones se repiten durante la Novena.

PRIMER DÍA

¡Oh! Milagroso San Charbel, cuyo cuerpo puro emana el perfume del cielo, ven en
mi ayuda y pide a Dios, el favor y la gracia de la que tengo necesidad …….
Si es para gloria de Dios y salud de mi alma. Amén
¡Oh! San Charbel, ruega por mí.
¡Oh! Señor, Tú que has dado a San Charbel la gracia de la fe, yo te ruego me
concedas por su intercesión, esta gracia divina, para vivir en el cumplimiento
de tus mandamientos y de tu Evangelio. Gloria a Ti por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria
Meditación: La vida de San Charbel era tan virtuosa y el fervor de su espíritu
tan grande, que todos veían en él un instrumento elegido de la gracia de Dios.

SEGUNDO DÍA

¡Oh! San Charbel, ¡Oh! mártir de la vida religiosa. Tú que has experimentado
el sufrimiento, el Señor ha hecho de ti un faro luminoso. Recurro a ti, y pido
a Dios por tu intercesión la gracia (pedir). Confío en ti. Amén
¡Oh! San Charbel, ¡Oh! Vaso de perfume, intercede por mí.
¡Oh! Dios de toda bondad, que has honrado a San Charbel otorgándole la gracia
de hacer milagros, ten piedad de mí y concédeme lo que pido por su
intercesión.
Gloria a Ti por siempre.
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Toda Santidad de San Charbel consiste en el amor a Jesucristo,
nuestro Redentor.

TERCER DÍA

¡Oh! Bien amado padre Charbel, tú que brillas como un astro resplandeciente en
el cielo de la Iglesia, ilumina mi camino, y fortifica mi esperanza. Te pido la
gracia de ……. Intercede por mí ante el Señor crucificado, que tú has
adorado continuamente. Amén
¡Oh! San Charbel, ejemplo de paciencia y de silencio, intercede por mí.
¡Oh! Señor Dios, Tú que has santificado a San Charbel y le has ayudado a
llevar su cruz, otórgame la valentía de soportar las dificultades de la vida,
con paciencia y abandono a Tu santa voluntad, por intercesión de San Charbel, a
Ti sea la gracia por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel, cuyo espíritu fue admirablemente iluminado por el
resplandor de la Eucaristía, iluminó a su vez, con su fe, a toda la Iglesia.

CUARTO DÍA

¡Oh! Afectuoso padre San Charbel, recurro a ti con toda la confianza de mi
corazón. Para que por tu poderosa intercesión delante de Dios, me concedas la
gracia que te pido ……. muéstrame tu afecto una vez más.
¡Oh! San Charbel, jardín de virtudes, intercede por mí.
¡Oh! Dios, Tú que has otorgado a San Charbel la gracia de parecerse a Ti,
otórgame por su ayuda, el crecer en las virtudes cristianas. Ten piedad de mí,
para que pueda alabarte por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Dios llamó a San Charbel a apartarse del mundo por amor suyo y a
consagrarse sólo a Él, en la austeridad y en la penitencia, y a gozar de las
delicias divinas.

QUINTO DÍA

¡Oh! San Charbel, bien amado de Dios, ilumíname, ayúdame, enséñame qué
hacer para agradar a Dios, apresúrate a venir en mi ayuda, ¡Oh! padre
afectuoso; te ruego pidas a Dios la gracia …….
¡Oh! San Charbel, amigo del Crucificado, intercede por mí.
¡Oh! Dios, escucha mi petición por intercesión de San Charbel. Salva mi pobre
corazón, y dame la paz. Calma las tribulaciones de mi alma: a Ti la alabanza
por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel, pobre y humilde en la tierra, entra colmado de
riquezas en el cielo, y en su honor se elevan plegarias e himnos celestiales.

SEXTO DÍA

¡Oh! San Charbel, intercesor poderoso, te pido me otorgues la gracia, de la que
tengo necesidad ……. Una sola palabra tuya a Jesús, es suficiente para que
Él me perdone, tenga piedad de mí, y responda a mi petición. Amén
¡Oh! San Charbel, alegría del cielo y de la tierra, intercede por mí.
¡Oh! Dios que escogiste a San Charbel para implorar nuestra causa delante de tu
divino poder, otórgame por su intercesión, esta gracia (pedir), para
glorificarte con él, por siempre.
Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel buscaba la perfección del amor en el voto de la
Pobreza que era la riqueza de su vida.

SÉPTIMO DÍA

¡Oh! San Charbel, bien amado de todos, y ayuda de los necesitados, tengo la
firme esperanza de que por tu intercesión delante de Dios, me otorgues la
gracia de la que tengo tanta necesidad ……. Amén
¡Oh! San Charbel, astro que guías a extraviados, intercede por mí.
¡Oh! Dios, mis múltiples pecados, impiden que tu gracia llegue a mí.
Otórgame la gracia de la penitencia. Respóndeme por la intercesión de San
Charbel. Trae la alegría a mi triste corazón, atendiendo a mi petición. Tú
océano de todas las gracias. A Ti gloria y alabanza por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: Dios llamó a San Charbel a vivir con Él en la soledad, en la
oración, en la contemplación, y en el silencio.

OCTAVO DÍA

¡Oh! San Charbel, cuando te veo de rodillas sobre un plato de cañas, o
ayunando, o mortificándote, o en éxtasis delante del Señor, aumentan mi
esperanza y mi fe. Te ruego que me ayudes, para que el Señor me otorgue la
gracia que le solicito …….
¡Oh! San Charbel, embriagado de Dios, intercede por mí.
¡Oh! dulce Jesús, que has elevado a tu bienamado Charbel a la perfección
evangélica, te suplico me otorgues la gracia de terminar mi vida según Tu
voluntad. Te amo, ¡oh! Dios, mi salvador. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria.
Meditación: San Charbel brilló por su ejemplo: una vida loable y recta. Como
luz del mundo iluminó a todos con el resplandor de su conducta y con el fulgor
de su santidad.

NOVENO DÍA

¡Oh! padre San Charbel, aquí estoy al final de esta novena. Mi corazón se
regocija mientras te hablo. Tengo plena confianza en que obtendré de Jesús
……. que he pedido por tu intercesión. Me arrepiento de mis pecados y
prometo no caer más. Te pido obtener la realización de lo que he pedido por mi
oración.
¡Oh! San Charbel, corona de gloria, intercede por mí.
Señor, Tú que escuchas la oración de San Charbel, y que le has otorgado la
gracia de unirse a Ti, ten piedad en mi desamparo, sálvame de todas las
desgracias que no puedo soportar. A Ti la gloria, la alabanza, y la acción de
gracias por siempre. Amén
Padre nuestro, Ave María, y Gloria
Meditación: Toda la vida de San Charbel fue un reflejo de las excelsas virtudes
de la Santísima Virgen María. Tengan devoción a la Virgen, pues ella
garantiza nuestra salvación.

Letania para invocar a San Charbel

  • Señor, ten piedad Señor, ten piedad
  • Cristo, ten piedad Cristo, ten piedad
  • Señor, ten piedad Señor, ten piedad
  • Cristo, óyenos,
  • Cristo, escúchenos
  • Dios Padre Celestial Ten piedad de nosotros
  • Dios Hijo. Redentor del Mundo Ten piedad de nosotros
  • Dios. Espíritu Santo Ten piedad de nosotros
  • San Charbel Ruega por nosotros
  • Fiel amigo de Dios. Ruega por nosotros
  • Maravilla viva de la gracia trinitaria. Ruega por nosotros
  • Héroe de piedad, trabajo y Amor. Ruega por nosotros
  • Medicina de cuerpos y almas. Ruega por nosotros
  • Canal abundante de la misericordia divina Ruega por nosotros
  • Eremita, famoso por tus milagros. Ruega por nosotros
  • Tú, que supiste renunciar a todas las riquezas de
    este mundo. Ruega por nosotros
  • Perfume precioso que aromatiza el mundo. Ruega por nosotros
  • Siervo del Santísimo Sacramento y la Bendita Madre de Dios. Ruega por nosotros
  • Dador generoso, que llenas la creación con bendiciones. Ruega por nosotros
  • Fragante incienso de los Cedros del Líbano. Ruega por nosotros
  • Faro que ilumina la Iglesia de Dios. Ruega por nosotros
  • Luz gloriosa, resplandeciente en tu sepulcro. Ruega por nosotros
  • Tú que intercedes por todos, fieles e infieles. Ruega por nosotros
  • Castidad y Obediencia sobre toda alabanza. Ruega por nosotros
  • Amigo de niños y ancianos, pobres y ricos, justos y pecadores, sanos y
    enfermos. Ruega por nosotros
  • Ejemplo de pobreza, aceptando y amando todas las privaciones. Ruega por
    nosotros
  • Voz que clama para despertar las conciencias.Ruega por
    nosotros
  • San Charbel, nuestro modelo y tesoro por siempre. Ruega por nosotros
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.
    Perdónanos Señor.
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
    Escúchanos Señor.
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros. Ten
    piedad de nosotros

Meditación: En el bosque de la ermita de Annaya, después de 23 años de vida
eremítica, San Charbel logró, en la purificación y la espiritualización, la
armonía interior de su ser.

PETICIONES DE SAN CHARBEL

  1. Por todos aquellos que el Espíritu Santo ha iluminado, para que sean canales
    de gracia entre Dios y los hombres. Por intercesión de San Charbel. Te rogamos
    Señor.
  2. Por los pobres, para que Dios les conceda bienestar espiritual y material.
    Por intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  3. Por los enfermos, para que vean en sus dolores una participación en la
    Pasión de Nuestro Señor y pronto alcancen la salud de cuerpo y alma. Por
    intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  4. Por los agonizantes Señor, para que puedan ver Tú salvación y los
    alivies de todas sus angustias. Por intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  5. Por las víctimas de la guerra, para que en Jesús encuentren su esperanza y
    la paz tan anhelada en su patria. Por intercesión de San Charbel.
  6. Por todos los Sacerdotes y Religiosos, para que Dios les conceda una fe
    intensa, una esperanza inquebrantable y una caridad solícita. Por intercesión
    de San Charbel. Te rogamos Señor
  7. Por todos los miembros (hombres y mujeres) de La Iglesia, para que sean
    según la Voluntad de Padre, piedras vivas de su Santo Templo. Por intercesión
    de San Charbel. Te rogamos Señor
  8. Para que a todos nos conceda Dios las gracias del arrepentimiento, la
    penitencia, y la conversión. Por intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  9. Por todos los gobernantes, para que Dios les otorgue el don de su Santo
    Espíritu y así actúen siempre buscando la paz, la armonía y el bien de sus
    gobernados y la paz a sus países. Por intercesión de San Charbel. Te rogamos
    Señor.
  10. Por todos los profesionistas, hombres de negocios, artesanos y obreros, para
    que los talentos que Dios ha puesto en sus manos sirvan al bien de todos. Por
    intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  11. Por los padres y madres de familia, para que El Espíritu Santo les ilumine
    y puedan educar a sus hijos en el Santo Temor de Dios y en el servicio al
    prójimo. Por intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.
  12. Por los niños para que Dios conserve su inocencia y pureza y así puedan
    crecer en sabiduría y gracia delante de Él. Por intercesión de San Charbel.
    Te rogamos Señor.
  13. Por todos los hombres del mundo, para que el Espíritu Santo ilumine sus
    mentes y corazones y puedan vivir como hermanos, hijos de un mismo Padre. Por
    intercesión de San Charbel. Te rogamos Señor.

PARA QUE DIOS SEA GLORIFICADO, ADORADO, ALABADO Y BENDITO POR TODOS, EN EL
MISTERIO DE SU SANTÍSIMA TRINIDAD: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. AMÉN.
SEÑOR, ESCÚCHANOS Y OTÓRGANOS LA LUZ NECESARIA PARA SEGUIR TUS MANDAMIENTOS
POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. AMÉN.

Oraciones en honor de San Charbel para obtener favores

Oración 1

¡Oh! Dios infinitamente glorificado en tus Santos, Tú que inspiraste a San
Charbel a seguir la vida eremítica de la perfección, te suplicamos la gracia
de saberte amar y servir siguiendo su ejemplo; y Tú, que haz manifestado el
poder de su intercesión con numerosos milagros y gracias, concédenos lo que te
pedimos por su mediación si nos conviene y a ti te agrada. Amén.

Oración 2

¡Oh! Santo Venerado, Tú que pasaste tu vida en la soledad, en una ermita
humilde y retirada.
Que no pensaste en el mundo ni en sus goces. Que ahora estás sentado a la
diestra de Dios Padre, te pedimos que intercedas por nosotros para que Él nos
extienda su bendita mano y nos socorra, ilumine nuestra mente, aumente nuestra
fe, y fortifique nuestra voluntad para continuar nuestras oraciones y súplicas
ante ti y todos los Santos.
¡Oh! San Charbel que haces milagros y realizas prodigios sobrenaturales, que
curas a los enfermos y devuelves la razón a los perturbados, que devuelves la
vista a los ciegos y el movimiento a los paralíticos, míranos con piedad, y
otórganos la gracia ………… que te imploramos. Ayúdanos para hacer el
bien y evitar el mal. Pedimos tu intercesión en todo momento y sobre todo en la
hora de nuestra muerte.

Oración 3

¡Oh! Señor y Dios nuestro, haz que seamos dignos de celebrar en este día el
memorial de tu elegido San Charbel, de meditar su vida de amor a Ti, de imitar
sus virtudes divinas, y como él, de unirnos profundamente a Ti para alcanzar el
destino de tus Santos que participaron en la tierra, de la Pasión y Muerte de
tu Hijo, y, en el cielo, de su gloria, por los siglos de los siglos. Amén

Oración 4

!Oh, San Charbel, desde la cima de tu montaña, donde solo te retiraste del
mundo para colmarnos de bendiciones celestiales, mucho te han dolido en el alma
y en el corazón los sufrimientos de tu pueblo y de tu patria, con gran
perseverancia, seguiste, orando, mortificándote, y ofreciéndote a Dios por los
vivos y muertos de tu pueblo, profundizando,así, tu unión con Dios, al soportar
las iniquidades de los humanos y protegiéndonos de todo mal desde las alturas de
la montaña de Annaya, por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente: wikipedia.org  ; revistaarabe.com.ar ; web.cheapnet.it/sancharbel, http://www.misionlibanesa.com.ar; http://www.centrosancharbel.org.mx

Esta entrada fue publicada en SANTOS. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Quienes son los Maronitas?

  1. norma-magdalena dijo:

    que bueno este resumen de la historia de quienen son los maronitas.y la vida del santo san charbell

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s