Nuestra Señora de los treinta y tres… patrona de Uruguay

NUESTRA SEÑORA DE LOS TREINTA Y TRES…
PATRONA DE URUGUAY

 



“La noble tierra de los uruguayos, hermosa por el verdor de sus praderas y por sus cuchillas suavemente onduladas, se ufana de ser antigua sede de piedad mariana, la que, así como sugiere a los cristianos sentimientos religiosos, dela misma manera lleva con facilidad a todos los ciudadanos al recuerdo de la libertad conquistada y a los comienzos de la Patria naciente.”


Con estas palabras comienza el Papa Juan XXIII la bula con la que declara patrona principal de Uruguay a la Virgen de los Treinta y Tres. Un poco más adelante, después de hablar del origen de esta devoción continua diciendo:

“Finalmente en nuestros días -lo que nos causa gran alegría- todo el pueblo de la República venera con amor ardiente a la misma Virgen, la cual, si de veras ocupa el centro del templo, con razón mayor se debe afirmar que vive en los ánimos y en las mentes de todos.”

Esta pequeña imagen de la Virgen, tan querida por todos los uruguayos, mide tan solo treinta y seis centímetros de alto. Está tallada en madera de cedro y procede, según la tradición, de las misiones de los padres Jesuitas. La sagrada imagen fue colocada en la iglesia de Florida Blanca e inmediatamente sus habitantes le rindieron un culto filial.

El nombre de la Virgen podría parecer un poco extraño a quien no conoce su historia. El título de “los Treinta y Tres” no es que tenga mucha relación con la Sma. Virgen. Además, teniendo en cuenta que esta imagen está dedicada a la Inmaculada Concepción, el nombre de “los Treinta y Tres” parece aún más extraño.
Alguno podría pensar que quizás se debe a los treinta y tres años de la vida de
Cristo sobre la tierra. Podría ser una buena explicación, pero no es así. El
origen del nombre es muy sencillo y, como veremos, sí tiene mucha relación con la Virgen.



Sucede que a inicios del siglo XIX los pueblos latinoamericanos estaban luchando por su independencia. Y en Uruguay ocurría lo
mismo. Era el año de 1825. La lucha por la libertad estaba encabezada por un valeroso grupo de patriotas; todos ellos, al igual que su pueblo, católicos y devotos fervorosos de la Virgen María.


Como es natural, al iniciar la arriesgada campaña para alcanzar la libertad de la Patria, quisieron poner el éxito de su empresa en manos de María. Así que los caudillos acudieron a la parroquia, participaron en la santa misa y, al terminar, inclinaron su bandera tricolor delante de la imagen de la Sma. Virgen pidiéndole su bendición.

El número de los caudillos era precisamente treinta y tres, y desde entonces el pueblo uruguayo ha designado con el nombre de “Virgen de los Treinta y Tres” a la pequeña imagen de la Iglesia parroquial de Florida.
Como pueden ver el nombre sí tiene que ver con la Virgen. Ese nombre nos
recuerda la profunda devoción de los treinta y tres héroes uruguayos hacia
nuestra madre María, y nos recuerda también la protección materna de María hacia sus hijos.

“Así, a la Virgen de los Treinta y Tres está unido el hilo
conductor de las diversas etapas históricas y culturales del noble pueblo
uruguayo que lleva en lo más profundo de su alma el amor a María”.


El Papa Juan Pablo II acudió como peregrino a este santuario mariano y
en su ángelus del 28 de junio de 1992 nos compartió su experiencia de ese lugar:


“Recuerdo con emoción mi visita a Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el 8
de mayo de 1988, durante el viaje apostólico a aquella querida Nación:
contemplando la santa imagen rece por América Latina, pues -como había subrayado aquel mismo día, al recitar el Regina Coeli- “la Virgen María, Reina de los Apóstoles, la que con su fe y ejemplo de vida, precede a los heraldos del
Evangelio, nos hace sentir la hermandad de todos los pueblos que en esas tierras benditas han acogido la palabra y el bautismo de Cristo…”


En estas palabras del Papa podemos descubrir el mensaje que la Virgen de los Treinta y Tres nos ofrece. Ella nos repite, como en las bodas de Caná: “haced lo que Él os diga”, acoged las palabras de mi Hijo. No basta que nuestros pueblos
latinoamericanos tengan una profunda tradición cristiana. Es necesario que cada
uno de nosotros acepte ese mensaje con fe y lo viva en su vida diaria. No basta
llamarnos cristianos. Estamos llamados a ser cristianos, a vivir como
cristianos.


Patrona de Uruguay, su festividad se celebra el segundo domingo de noviembre.

La pequeña imagen de la Virgen de los Treinta y Tres es una talla en
madera procedente de los talleres de las misiones que los jesuitas tenían en el
Paraguay a mediados del siglo XVIII. Cuando a principios del siguiente siglo, el
vecindario del Pintado logró la construcción de una parroquia, los principales
pobladores se consagraron a su Patrona la Inmaculada, bajo la advocación de
Nuestra Señora de Luján.

Su primer párroco, el presbítero Santiago Figueredo, en vista de la pobreza y aridez de aquellos terrenos resolvió trasladar la parroquia a otro lugar más cómodo y propicio para el culto de la Virgen. Acudió al Cabildo de Montevideo y una vez obtenido el permiso, los vecinos del Pintado se trasladaron a la que hoy es la ciudad de Florida. En este lugar se construyó otra capilla y se colocó a la Virgen de Luján.

En 1805, la nueva ciudad fue erigida en sede parroquial. Veinte años después,
Florida fue teatro de un acontecimiento fundamental de la historia del Uruguay.
Entonces su territorio, invadido por los ejércitos de Portugal, había sido
anexado al Brasil con el nombre de “Providencia Cisplatina”. El pueblo, no
resignado a esta denominación, esperaba el momento oportuno para sacudir el
yugo.

El 19 de abril de 1825, treinta y tres orientales, patriotas del
Uruguay, al mando de Juan Antonio Lavalleja, desembarcaron en las playas de la Agraciada para dar comienzo a la liberación de su patria. Al llegar a Florida se dirigieron al pequeño templo y a los pies de la Virgen, el 25 de mayo de 1825, colocaron el futuro de la nueva nación.

El mismo año los jefes orientales inclinaron la bandera tricolor ante la imagen de la Virgen, llamada desde entonces la Virgen de los Treinta y Tres. El 25 de agosto los convencionales del Congreso de la Florida después de suscribir el acta de la independencia en un rancho situado al lado de la Iglesia de la Virgen, se dirigieron a Ella y arrodillados al pie de la sagrada imagen, le pidieron que fortaleciera sus corazones y les diera valor para llevar a feliz término sus anhelos de emancipación. El triunfo coronó sus esfuerzos y la devoción a la Virgen de los Treinta y Tres quedó ligada a la libertad de Uruguay.

La “Libertadora del Uruguay” porta desde 1857 una corona de oro y piedras
preciosas, regalo del general Manuel Oribe, segundo jefe de los Treinta y Tres,
que luego fuera presidente de la República. Lo desproporcionado del tamaño de
esta corona – una extraordinaria obra de orfebrería – ha venido a ser la nota
distintiva de esta advocación mariana.

El 25 de agosto de 1975, al cumplirse los 150 años de su independencia, la nación uruguaya declaró oficialmente “Monumento Histórico” a esta imagen de la Virgen y al templo donde se le venera.

La Virgen de los Treinta y Tres mide 36 cm de alto. Es una talla barroca de la Asunción de la Virgen, cuyas vestiduras parece que se mueven al viento por la abundancia de sus pliegues.

La imagen fue coronada canónicamente en 1961, por concesión de Su Santidad el Papa Juan XXIII; quien al año siguiente la proclamó oficialmente “Patrona del Uruguay”.

La solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres se celebra el segundo domingo de noviembre con una peregrinación a su Santuario desde todos los lugares de la nación.

Historia de la Virgen de los 33



Su figura, nombre e historia, forman parte del imaginario del pueblo uruguayo, su Santuario integra nuestro Patrimonio Nacional.
Es la Patrona de nuestro país y un símbolo qué, en su permanencia, solidifica los orígenes culturales, raciales e históricos del Uruguay.


Su talla data del siglo XVIII por los guaraníes y fue confiada a Antonio Díaz, indio de Santo Domingo de Soriano, de quién recibió su primera capilla en el Pintado.


Fundadora de la Villa de San Fernando de la Florida en 1825, vio a pie a los Treinta y Tres Orientales con la bandera tricolor, al gobierno provisorio y a la asamblea que declara nuestra independencia.


Fue honrada a lo largo del tiempo con distintas coronas, una obsequiada por Manuel Oribe y otra con alhajas de las mujeres orientales.


Declarada Patrona de la República Oriental del Uruguay por el Papa Juan XXIII, fue coronada solemnemente en la Piedra Alta en 1961. El Papa Juan Pablo II la honró en Tres Cruces y peregrinó hasta ella en Florida.


Su Santuario – Catedral, que se levanta ante la Plaza de la Asamblea, está enriquecido con delicadas pinturas que representan el nacimiento de Jesús, Pentecostés y la Asunción y Coronación de María. Se destacan sus puertas de bronce, obra de Belloni.


1. ORIGEN DE LA DEVOCION

 



El origen de esta advocación de la Virgen de los Treinta y Tres está ligado a la gesta libertadora de los próceres Uruguayos. La devoción no tuvo en su origen ningún acontecimiento extraordinario, ninguna señal que va más allá del orden natural de las cosas. Está sí originada en un consenso popular, en un sentido de fe. En efecto, en el primer cuarto del siglo pasado, se había extendido por todo el territorio de la Banda Oriental un ansia de libertad, recogido por José Artigas quien, al encararlo en su ideario, en su acción de caudillo rural y en la primera organización política que dio a estas provincias, se convirtió en el “Protector de los Pueblos Libres”. Se pueden señalar tres aspectos de la gesta artiguista, que recogen esta ansia de libertad existente y  le da base doctrinaria y organizativa.  

a. El Éxodo de 1811, donde todo el pueblo, frustrado en sus expectativas de libertad, prefiere dejar sus casas y campos y marchar detrás de su jefe para realizar con él una experiencia de independencia única en América:”ellos se creyeron un pueblo libre, con la soberanía consiguiente”, diría Artigas explicando este fenómeno.

b. El Congreso de 1813, donde los diputados de cada departamento van a echar las bases de la independencia de estas provincias. Artigas da su célebres “instrucciones” asentando su doctrina de libertad y federación.

c. El corto (1815), pero efectivo gobierno de Artigas, que no descuida ningún aspecto importante para la vida libre y digna de un pueblo:reforma agraria, comercio, navegación, instrucción, salud pública, atención religiosa.

El pueblo vivió esa experiencia exaltante que sería truncada por la traición “de los malos españoles y peores americanos”, como dirá el mismo Artigas. Artigas se retiró a la patria hermana del Paraguay, donde pasó en el silencio 30 años. Pero sus ideas quedaron.  

En 1825 son retomadas en la Cruzada Libertadora, por los Treinta y Tres Orientales. Estos se reúnen en Florida, donde realizan la Asamblea de la Independencia Nacional. En la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclaman, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. Fue entonces que llevaron ante la pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, sus ansias de libertad.

 

2. RESEÑA HISTORICA

 


 

Dentro de la historia de la Iglesia en Florida, cabe señalar tres hechos importantes:

1. Con antelación a la fundación de la ciudad la presencia de la Compañía de Jesús con la obra de las famosas Misiones Jesuíticas. En ellas se dio a los pueblos que las comprendían (Norte actual Uruguay) una conformación social de tipo corporativista donde se atendían los distintos aspectos de la cultura y vida del pueblo: educación, trabajo, música, y aún escultura; precisamente la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres está hecha en cedro paraguayo, y de acuerdo al estilo y características de la misma se cree haya sido tallada en las Misiones Jesuíticas. A 20 kms de la ciudad de Florida se conserva la estancia de la Calera, donde los jesuitas tuvieron un gran establecimiento rural de cría y faena de ganado y saladero, en la rinconada del río Santa Lucía y el arroyo Arias.

2. El segundo hecho es la fundación de Florida. Dadas las peripecias en que vivía el antiguo poblado del Pintado, en una sierra pedregosa, el cura Santiago Figueredo logra del superior gobierno se le ceda un lugar más seguro y fecundo en las costas del río Santa Lucía, y allí funda la
actual ciudad de Florida.

3. Y el tercer hecho es en 1825, cuando se reúne la Asamblea de la Florida que redacta el Acta de la Declaratoria de la Independencia Nacional, presidida por el Pbro. Juan Francisco Larrobla. En ese contexto cultural e histórico resultó espontánea la visita de los asambleistas de Florida a la
Virgen María venerada en un rancho contiguo al rancho de la Asamblea. Desde entonces aquella imagen de María, comienza a llamarse popularmente la “VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES”.

 

Señalar algunos DOCUMENTOS que afianzan esta devoción a lo largo
de la historia del pueblo uruguayo.

 

1. La corona de oro regalada por el general Manuel Oribe, segundo jefe de los Treinta y Tres.

En 1857, el general don Manuel Oribe, regaló a la Virgen de Florida una corona de oro, en acción de gracias por haberse salvado, él y su familia, en un naufragio. Él decía que a la Virgen de los Treinta y Tres debía esta gracia, y que siempre se encomendaba a ella. 

El Gral. Oribe vivía en la Unión (Montevideo), y pidió a Don Felipe Irurreta de Florida, de quien era amigo, la medida de la cabezita de laVirgencita de los Treinta y Tres. La corona fue entregada más tarde al Cura

Vicario Pbro. Majesté.

 

2. La placa colocada por mons. Mariano Soler. En 1894 mons. Soler, primer Arzobispo de Montevideo, ordenó colocar ante el nicho que guardaba la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en la Catedral de Florida, una placa de mármol que dice textualmente refiriéndose a la imagen de la Virgencita: “Ante ella los Treinta y Tres inclinaron su bandera e invocáronla también los convencionales de la independencia”.

 

3. La Coronación. Mons. Humberto Tonna solicitó al Papa el privilegio de la coronación para la imagen de la Virgencita de los Treinta y Tres. El Papa Juan XXIII concedió esa gracia el 8 de marzo de 1961. Motivo por el cual la celebración de noviembre de ese año tuvo un carácter único: en solemne Misa, con la presencia del Nuncio Apostólico y de todos los Obispos del Uruguay, de
autoridades de gobierno y peregrinos de todos los puntos del país, se realizó la coronación de la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres. Al año siguiente, el 21 de noviembre de 1962 el Papa nombró a la Virgen María bajo esta advocación como “PATRONA DEL URUGUAY”. Así la fiesta de la Virgen ha adquirido un carácter nacional.

 

4. Monumento histórico. El Poder Ejecutivo del Uruguay al conmemorarse el 25 de agosto de

1975 el sesquicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional declaróMonumento Histórico a la Santa Iglesia Catedral y a la Imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.

 

5. Las visitas del Papa Juan Pablo II. La Virgen de los Treinta y Tres presidió la Celebración de la

Eucaristía, oficiada por Juan Pablo II en Tres Cruces (Montevideo) con ocasión de la primera visita del Papa al Uruguay en Abril de 1987. Presidió también la Celebración en Florida en la que el Papa ordenó Sacerdotes a 13 Diáconos, el 8 de mayo de 1988. En todos los discursos y homilías realizados con ocasión de sus dos visitas, el Papa hizo alusión a la Virgen de los Treinta y Tres.

Oración a la Virgen
de los Treinta y Tres




Nuestra Señora de los Treinta y tres

Contemplación de la imagen 

(Padre Horacio Bojorge )

 I
Un pampero de Dios te agita el manto y
es como el ceñidor de tu vestido.
En el abrazo de ese Viento santo
tu cuerpo es levantado y sostenido.

II

Amaste siempre a Dios y a Dios

primero y esperaste con fe lo que El promete.

Por eso está a tus pies el mundo entero

y, en ese amor, todo se te somete.

III

Te quedas quieta y dejas que te mueva

la voluntad de Dios. Y El te levanta para

mostrarnos a los hijos de Eva

una madre mejor: dócil y santa.

IV

Tú exultas y te gozas y complaces

– olvidada de ti – en el plan divino.

Secundas al Señor en lo que El hace

desde el principio al fin de Sus caminos.

V

Acatas al que humilla y enaltece,

y abate al poderoso de su trono;

al que se fija en los que no parecen:

en Santa Teresita y en San Cono.

VI

Eres la humilde entre las más humildes.

Eres chiquita para los pequeños.

Para verte de cerca y accesible

labró un humilde este modesto leño.

Himno a la Virgen de los 33

Estrella del alba del paterno día,
que el sol de la Patria miraste
nacer,

nuestra voz te aclama “capitana y Guía”,
como fuiste un día de los
Treinta y Tres.


En los torvos ojos de la tribu huraña
tus ojos
pusieron luz de amanecer;

y en sus fieros labios, que crispa la saña,
puso
sus blanduras tu nombre de miel.


Fuiste toda nuestra, Virgen
campesina,

flor de nuestra tierra, como el macachín.
Se doraba el trigo
bajo tu hornacina

e iban los corderos balando hacia ti.

Tuya fue la
gloria de la audaz Cruzada,

se inclinó a tus plantas su invicto
pendón;

los héroes juraron, bajo tu mirada,
la Carta sagrada de
emancipación.


Porque nunca fuiste sierva del pecado
y tus manos libres
no esclavizó el mal,

por eso te hicimos, Virgen del Pintado,
el signo
inviolado de la libertad.

( letra de Juan Zorrillla de san Martin)

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5 respuestas a Nuestra Señora de los treinta y tres… patrona de Uruguay

  1. editt karina dijo:

    no puedo recordar nada de esta virgen

  2. Pingback: ¿Virgenes?… te las tengo | Los Observadores

  3. amanda traina dijo:

    Me impresionó la imagen de la Virgen de los treinta y tres orientales por su belleza y el movimiento ascendente de sus vestiduras.Como signo relato que hoy es su dia:segundo domingo de noviembre y sin saberlos empecé hoy a visitar esta página. Virgencita ruega por nosotros.

  4. Pablo Etchevehere dijo:

    Virgen de los 33 patrona del Uruguay une a dos pueblos hermanos como ellos no hay igual.. El Pampero sopla fuerte de San Isidro hacia el río gesta de rio platenses que comenzó en la Agraciada y conmovió al oriente y ambas márgenes del Plata. Siempre seremos hermanos en las buenas y en las malas porque nacimos iguales y el mismo cielo tenemos, celeste y blanco o azul y blanco queremos ver en la misma bandera el sol de Mayo y de tal gesta desendemos cuando a estos dos pueblos hermanos el tambor los despertó. Y fuimos patria canejo.-

  5. Celia Lopez dijo:

    Hola vivo en EEUU y estoy buscando laVirgen Patrona Del Uruguay. La de los Treinta y Tres. Si pudieran ayudarme a conseguir una para donarla a mi iglesia. Desde ya muchas gracias

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