ORACION Y BAUTISMO ESPIRITUAL POR LOS NIÑOS NO NACIDOS

ORACION POR LA SALVACION DE LOS NIÑOS ABORTADOS

Señor Jesús, por medio de tu Madre bendita, te ofrezco todos mis pensamientos, palabras y obras de este día por todas las intenciones de tu Sagrado Corazón.
Especialmente, te ofrezco todos los actos de fe y de amor para obtener de tu Sagrado Corazón la gracia del bautismo para todos los niños inocentes, que serán asesinados hoy por el aborto.
Y, dado que sus propios padres y madres rechazarán su vida con violencia y rehúsan ser garantes de la fe de estos niños, te pido que me aceptes como padre y madre espiritual de estos niños.
Acéptame como garante del deseo de estos niños de estar contigo por siempre para que, habiendo sido asesinados cruelmente, ellos puedan ser admitidos a tu presencia como mártires inocentes y sean salvados por tu amor. Amén.

ORACION POR LOS ABORTOS ESPONTANEOS

Señor Dios, confiamos a tu amor a este pequeñito, que ha dado alegría a sus padres por poco tiempo. Llévalo a la vida eterna.
Señor, tú has formado a este niño en el vientre materno. Tú lo has conocido por su nombre desde el principio del tiempo. Nosotros ahora deseamos ponerle el nombre de N., un nombre que guardaremos como un tesoro en nuestro corazón para siempre.
Oramos por estos padres, que están tristes por la pérdida de su hijo. Dales valor para soportar su pena y su dolor. Y que un día puedan encontrarse con su hijo en la alegría y en la paz de tu Reino. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

SOBRE EL BAUTISMO ESPIRITUAL

En el periódico alemán “Rettende Macht” del 24 de setiembre de 1973, se habla de las revelaciones de Jesús a una mujer casada y madre de varios hijos. Entre otros mensajes Jesús le dice sobre los niños abortados:
“Estos pequeñitos pueden conseguir la visión beatífica. Transmite lo que voy a decirte a los sacerdotes, porque vosotros los podéis bautizar (espiritualmente).
Después de recitar el Credo, toma agua bendita y la esparces en todas las direcciones y di estas palabras: A todos vosotros, que habéis nacido muertos o que naceréis muertos, a todos los que fueron asesinados en el vientre de sus madres o que serán asesinados, para que podáis alcanzar la vida eterna por medio de Jesús. N. (aquí se dice el nombre). Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y el Espíritu Santo.
Al final, reza un Padre nuestro, un Avemaría y un Gloria. De esta manera, puedes bautizarlos a estos pequeñitos y ayudarlos a conseguir el cielo”.
BAUTISMO DE DESEO POR EL NIÑO

Padre John J. Dillon sugiere hacer una paraliturgia y en ella hacer algunas oraciones, como bautismo de deseo, por el niño y ofrecer a los padres “la vestidura blanca y el cirio bautismal”. Entre las oraciones propone las siguientes:

“Tú, Señor, autor y defensor de la vida, tú eres nuestra morada final. Te encomendamos a este niño (decir nombre). Confiando en tu misericordia y en tu amor paternal, te pedimos le concedas la eterna felicidad. Señor Dios, bondadoso y solícito, confiamos a tu amor este pequeño (N). Acógelo en la vida eterna. También te pedimos por sus padres, afligidos por la pérdida de su hijo. Concédeles fortaleza y valor y ayúdalos en su pena para que puedan un día reunirse con su hijo en la paz de tu Reino. Te lo pedimos por Cristo, Nuestro Señor. Amén”.

RITO PARA EL BAUTISMO ESPIRITUAL 

Los  hermanos Linn ( carismaticos catolicos jesuitas) nos ofrecen una especie de rito para el bautismo espiritual:

“Lee San Marcos 10,13-16, donde Jesús pide que los niños vayan a Él. Cierra los ojos y respira profundamente. Recuerda un momento en tu vida, cuando te sentiste especialmente amado, un momento, cuando supiste cuánto te ama Dios. Respira dentro de ti mismo ese amor otra vez. Ahora piensa en el bebé que has perdido. Ponte en contacto con tus sentimientos hacia ese bebé (por ejemplo, amor, tristeza, deseo, dolor, culpa, etc.).
Comparte amor y perdón con el bebé. Ve a Jesús y María delante de ti. Ve cómo ellos tienen a tu bebé en sus brazos y te lo ofrecen. Abre tus brazos y recíbelo. Dile al bebé todo lo que has estado guardando en tu corazón hacia él. Escucha cómo tu bebé quiere contestarte y escucha todo lo que él ha guardado en su corazón hacia ti. Durante los próximos minutos, di y haz con tu bebé todo lo que quieras.
Con Jesús y con el bebé, perdona a cualquier otra persona que pudo haber lastimado al bebé (médicos, otros parientes, etc.), cualquiera que, aun sin saberlo, no cuidó de esta nueva vida. Quizás tú u otra persona todavía sienten rabia hacia Dios por haberles enviado al bebé en una época no deseada, o por quitárselo. En este caso, “perdona” a Dios también.
Bautízalo. Ve de qué sexo es el bebé y pídele que te diga qué nombre quiere él. Con Jesús, bautízalo simbólicamente con ese nombre, pidiendo que Jesús lo lave y expulse cualquier dolor u oscuridad que el bebé tenga. Haz el signo de la cruz en la frente del bebé, y di con Jesús: Yo te bautizo N.N. en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Siente cómo el agua lo limpia y renueva.
Entrega al bebé a Jesús y María. Pídeles a Jesús y al bebé que te muestren cómo tú y el bebé pueden continuar amándose mutuamente a través de Jesús. ¿Cómo quieres que el bebé ore por ti y tu familia? ¿Cómo quiere tu bebé que ores por él? Cuando estés listo, pon el bebé en brazos de María y de Jesús. Invítalos a todos a que entren en la luz de tu corazón. Aspira ese gran amor que hay en tu corazón y deja que recorra todo tu cuerpo.
Los católicos, que han estado involucrados en un aborto provocado, deben acudir al sacramento de la confesión… y mandar celebrar una misa por el bebé”.
En resumen, creemos que bautizar espiritualmente a estos niños es muy importante para su felicidad y la de su familia, lo que nos indicaría que necesitan ayuda, pues podrían estar, hasta que se les ayude, en un limbo temporal.

¿POR QUE ORAR POR ELLOS Y BAUTIZARLOS ESPIRITUALMENTE? 

El Padre James Manjackal, de la India, es uno de los líderes de la renovación carismática más conocidos por su poderoso ministerio de sanación de enfermos. Dice así:
“De acuerdo a la enseñanza católica tradicional, los niños que mueren sin bautismo no pueden ir directamente al cielo. Estos niños van al limbo. Pero nosotros podemos bautizar a estos niños en fe y espíritu en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y así enviarlos al cielo.
Considero que esta es una de las tareas de nuestro ministerio (sacerdotal), del cual muchos no están enterados. Lee 1 Co 15, 29. Yo practico este ministerio (de bautizar a los niños abortados) en mi predicación. También les digo a los padres que han abortado que confiesen su pecado y, si es posible, que hagan obras de caridad como, por ejemplo, ayudar a niños huérfanos en nombre de los niños abortados.
Muchos padres han dado testimonio de que después de tal bautismo (espiritual) de los niños abortados, ellos se les han aparecido como ángeles y los han consolado. ¡Gloria a Dios!”.

PONERLES UN NOMBRE

Algunos líderes carismáticos y María Simma y el Dr. McAll hablan de la importancia del ponerles un nombre a estos niños para poder identificarlos.
Pensemos que la mayoría de estos niños muertos sin bautismo son abortados, voluntaria o involuntariamente, y nadie se ha preocupado de ponerles un nombre. Normalmente, tampoco se acuerdan de ellos ni oran por ellos. Es por esto que son seres anónimos, N.N., que necesitan ser integrados en su propia familia y tener un nombre como señal de su identidad. Por eso, el ponerles un nombre dentro del marco de una misa celebrada para ellos o en el bautismo espiritual o al orar por ellos y ofrecerlos a Dios, tiene tan maravillosos efectos para toda la familia, que siente una influencia positiva de estos seres, que, a veces, se les aparecen para agradecérselo.


SUGERIMOS UNA BREVE ORACION PARA ESTOS CASOS
:

“Padre celestial, Padre bueno, gracias por habernos regalado a (decir nombre) como nuestro hijo, que estará contigo para siempre. Perdónanos los errores que hemos cometido. Te lo entregamos en tus brazos divinos por medio de María. Jesús, divino Salvador, bautízalo en tu amor divino y gracias por haberlo salvado y habernos sanado y liberado de nuestra angustia y sentimiento de culpabilidad. Gracias, Espíritu Santo, ven sobre todos nosotros y haznos con nuestro hijo, una familia unida en tu amor, en el tiempo y para la eternidad”. Amén.
Fuente: forodelavirgen.org

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